lunes, 25 de julio de 2011

(()

Me miras, mientras le doy un sorbo a la taza de café, tomas mi libro y no dejas de mirarme. Hojeas el libro, buscando la respuesta a tus dudas y encuentras un nombre "Antonio", escrito en el borde de una hoja y te preguntas si será el mismo que...si será él de aquel lugar, o será un nuevo y no me dices nada, sólo me miras y piensas en lo que oculto.
Pero yo no digo nada, porque supongo que ya lo sabes.

Silvia Yulmaneli Moreno León. 
Derechos Reservados. 

jueves, 14 de julio de 2011

Como todas las noches.

-¡No se te ocurra tocarme con esas manos heladas! -le dijo en cuanto él se metió en la cama-. Mejor te preparo un tecito, así entrás en calor y después… ya sabés -agregó guiñándole un ojo.
Fue a la cocina y le preparó un té, como todas las noches; le puso un somnífero, como todas las noches; y él se durmió profundamente, como todas las noches. “Inexplicablemente”, decía él por las mañanas.
Y ella seguía tranquila, como todas las noches, sin que él la molestara, pensando que en el verano iba a tener que cambiar el té por un vaso de jugo o de gaseosa.

Cabrera, Rubén Faustino