viernes, 24 de agosto de 2012

Capítulo.

Qué extraño, bueno debería ser normal, que tenga un vació o mas bien, que tenga un aburrimiento de todo, no veo la televisión desde hace mucho tiempo, no tanto por el trabajo, sino porque no hay nada que me interese.
Quisiera leer algo, hace tiempo me concentre en un escritor, pero me canse de no sentir ya nada al leerlo después de la segunda obra, busco ahora algo que reduzca mi alma a cenizas, pero no aparece nada.
¿He cambiado? No lo creo, mentalmente me siento igual que cuando era pequeña, bien de eso no quiero hablar, tampoco es de mi interés.
Sonríe un poco, la tarde es perfecta para salir a pasear.
Decidí explorar este lugar nuevo, salí de mi departamento, cerré con llave, la cual guarde en el bolsillo izquierdo de mi vestido. Baje por mi bicicleta y fui a pasear.
No sé porque mientras pasaba por las calles, imaginaba a R. en bares de fondos rojos sonriendo con muchas mujeres, besando a otras y enamorado de una; hasta podía oler en sus labios un poco de licor, tal vez iba vestido con su hermoso y brillante traje gris y una corbata, era un dandy.
Hace tiempo que no sueño con él y tampoco lo reconozco, es un recuerdo, un recuerdo asimilado y perturbador.
Me doy cuenta, que ya ha pasado una hora desde que comencé a pasear, por allí alguien escucha música italiana y se siente aun más bella la tarde, que me recuerda a las de donde yo vengo; el sol se pasaba sobre las copas de los arboles y yo las miraba desde mi ventana, entonces me entristecía como justo ahora, pero no quería que llegará la noche, aunque doliera esa sensación deseaba que siguiera allí, seguir mirando ese monstruoso espectáculo y estar sola.







Silvia Yulmaneli Moreno León. 
Derechos Reservados. 


lunes, 30 de julio de 2012

Capítulo.

Hace tiempo pensé en estudiar literatura, me encantaba leer y escribir historias; quizá porque no vivía mucho, porque prefería escribir las historias que quería vivir y no podía; el miedo me consumía por completo y me quedaba estática. Pero luego un buen día conocí a R  ¿de verdad lo conocí? A decir verdad, nos volvimos a conocer, hacía tiempo que habíamos estado juntos, fue en el tiempo en que uno es inocente y aunque a veces se dude, es el tiempo en que uno puede fingir más facilmente que algo de su vida no le molesta.
R... ¿dónde estás? ¿Por qué no has venido? ¡Qué importa! Dejo el cigarrillo, lo escondo aún, como si R pudiera oler desde donde está que estoy fumando. Nunca se lo dije, pero fumo cuando tengo ganas, no es delicioso fumar, pero es delicioso hacerlo a escondidas, a escondidas es delicioso todo. Das ist die Zeit der Liebe, Die Zeit der Freunde und des Abenteuers...
Disfrutaba a escondidas a R... de esa forma me fascinaba y aunque estuviéramos juntos era un poco a escondidas, porque para el mundo yo era...yo era, no recuerdo lo que era, pero R... R era y es el verdadero santo y como santo lo adoro, adoro bañarme con su olor sacro y besarle todo.
Debo levantarme, una noche más sin dormir, pero qué importa, tengo que ir a trabajar. Ah R... cuando estaba con él mi único trabajo era estar presentable para cuando llegará y cenar o cenarnos.
C'est le temps de l'amour. Le temps des copains et de l'aventure. 







Silvia Yulmaneli Moreno León. 
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miércoles, 20 de junio de 2012

Cuento 1.

Lo conocí en octubre, tenía una bella mirada dentro de esos ojos oscuros y una sonrisa cálida. Era mi vecino, vivía en el departamento con mi prima. Hacía tiempo que nos observábamos pero no sabíamos porque simplemente nuestras miradas nos llamaban como imanes.
Nos sonreíamos pero no eramos capaces de decirnos hola.

Silvia Yulmaneli Moreno León. 
Derechos Reservados. 

domingo, 20 de mayo de 2012

Capítulo R

R el alegre, R el sonriente, el risueño, el bondadoso, el sensible, R el que sufre, el que solloza, el que llora .
R el de los ojos negros, el de los ojos brillantes y húmedos. R el de los labios partidos, gruesos y entre abiertos.
R el melómano.
R el serio, R el callado.
R el que me hace el amor, R el apasionado de otras cosas.
R.


Silvia Yulmaneli Moreno León. 
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sábado, 12 de mayo de 2012

Capítulo III

¿De verdad lo quieres?, me pregunto a mi misma. ¿De verdad quieres provocarte ese daño?, me lo pregunto mientras coloco el cd en función, escuchar esa canción y llenarme de pensamientos que nunca llegaran a nada importante, solamente a provocarme una enorme una nausea, un sin sabor, una angustia de saber que nada de lo vivo a veces tiene sentido ni de lo que pienso o hago.
La oscuridad parece abarcarlo todo. Yo, acostada sobre la cama sin destender, me encuentro extasiada, o tal vez me engaño también, porque quizá ya no sienta nada. <<The fabulous freaks are leaving town.
They are driven by a strange desir>>.
Recuerdo cosas, comienzó a recordar nombres, rostros, momentos y luego nada <<The carnival is over>>. 



Silvia Yulmaneli Moreno León. 
Derechos Reservados. 

domingo, 29 de abril de 2012

Cápitulo II

Si yo pudiera describir esas imagenes, que solamente la mente sabe porque las crea en esos momentos, sería feliz, sería feliz ¿de verdad lo sería? desde hace tiempo me vengo preguntando ¿qué me haría feliz y si alguna vez lo fui o lo seré?, sé que la alegría o felicidad dura tan poco, pero si se piensa un momento también el dolor, a decir verdad, todas las emociones son así, duran tan poco, ¡ah! no he dicho nada que nadie no sepa.
Bueno...despierta, es tiempo de que sigas recogiendo.
¿Cómo estará él? ¿Ya habrá leído la nota?, no lo creo, no me ha llamado. Seguro duerme, a diferencia mía, él disfruta soñar con los ojos cerrados.


Silvia Yulmaneli Moreno León. 
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sábado, 21 de abril de 2012

Capítulo.


Hace unos días me mude, aquel lugar se había vuelto monótono y sin chiste.
Pasaba las tardes después del trabajo, sola, tomando una taza de té, me acostaba y pedía que el día acabara, a veces leía o veía alguna película, nunca escuchaba música, escucharla sola, me ponía triste, pero si estaba triste era lo que hacía, porque me provocaba el llanto, y me perdía, lloraba para luego ya no sentir nada, así fue mi vida durante ocho meses.
Me mude porque me aburrí, como me aburro de todo en un determinado tiempo.
Antes de llegar a este lugar estaba entusiasmada en arreglar las habitaciones, es un departamento pequeño, me gusta que sea así, me hacen sentir menos la soledad; y creo que el lugar donde está también me permitirá estarlo menos, ya que frente vive mi prima, no me llevo muy bien con ella, pero bueno, es familia, tendrá que socorrerme cuando la necesite y sé que lo hará porque para ella eso de los valores familiares son muy importantes.  
¿Cómo es mi prima? Fea y responsable, sin gracia pero una buena mujer, una buena profesionista, una parte productiva de la sociedad y bla bla bla…
A veces no entiendo que me liga a ella, es una extraña, la miro y siento no reconocerla. Recuerdo como nos llevábamos de niñas, éramos felices juntas, yo le contaba todo y ella me cuidaba, de cualquiera que quisiera hacerme daño, y sin embargo creo que yo termine haciéndoselo.
Papá me llamo, estaba contento de que estuviera junto a mi prima, dijo que su compañía me haría bien, me haría cambiar y ser buena de nuevo. “No quiero”, le conteste. “No recibirás más dinero de mi” me dijo. No importa, puedo arreglármelas sola, casi siempre he podido.

Silvia Yulmaneli Moreno León. 
Derechos Reservados.